Historias
Para todo el que me conoce no es sorpresa escuchar de mis labios que no me gusta la historia, sin embargo, me gusta escuchar la historia personal de cada cual, me ayuda a entenderlo, a aceptarlo y tengo en mi haber historias muy lindas, sorprendentes hasta cierto punto o sencillitas como la de mi profesora de universidad que hacia pedicures y manicures para ganarse lo suficiente para cubrir sus gastos personales. O como la historia de mi jefa actual sobre la relacion con su padre y como eso la ha motivado a ser una madre antes que una mujer proveedora e inculcarle amor y respeto a sus hijos.
Pero la que hasta el momento, me ha impactado tanto como para publicarla aqui, es la de un ayudante de conserjeria que a sus nueve años, despues de la separacion matrimonial de sus padres, fue abandonado y enviado a casa de su abuela a vivir. Al poco tiempo, muere su abuela y comienza una procesion de mudanzas entre sus familiares hasta que a sus 15 años decide mudarse con su hermano mayor, no sin antes tener noches de hambre y dormir en las calles.
Para ayudar en el pago de alquiler de la habitacion en que dormia junto a su hermano, este joven limpiaba zapatos y trabajaba como carretillero en el mercado publico de mi ciudad. Con lo poco que ganaba se compro el libro NACHO para, en las noches, ir a la escuela para aprender a leer y escribir.
Hoy a sus 28 años, todavia esta en la escuela, tiene dos hijas que son su tesoro y con mucho orgullo le muestra al mundo que él, a pesar de su pasado, decidio ser diferente. Gracias, por compartir tu historia conmigo.
Hasta pronto, y espero que les guste el relato.


